Dinamarca, allá que vamos

Una nueva experiencia en la lista, viviendo en uno de los países “más” del mundo. Más felices, más conciliadores, más caros, más ordenados y más sostenibles.

Siempre he pensado que vivir en otro país abre mucho la mente. Me da la sensación de que un mes viviendo en otro país equivale a un año en casa. Experimentar situaciones muy diferentes a lo que uno está acostumbrado te obliga a fortalecer la actitud hacia el cambio, algo muy necesario en los tiempos que corren.

Después de tres años viviendo en Madrid desde mi vuelta de Taiwan, ¡he conseguido una gran oportunidad de trabajar en Copenhague! Ya Había intentado «profesionalizarme» en Australia y Taiwan pero no es fácil acceder al sistema laboral de estos países cuando provienes de un continente diferente.

Desde 2016 trabajo con tecnologías Salesforce, un mercado con mucha demanda de profesionales y gracias a ello he conseguido esta oportunidad. siento que es el momento perfecto para dar este paso y mudarme a un país que ya me encantó cuando visité el año pasado.

Al escribir estas líneas ya llevo un par de días, por lo que ya he dado los primeros pasos en la adaptación a la capital danesa. Resulta que la reina es prácticamente mi vecina, y que al otro lado del río que tengo en frente de casa se encuentra una de las obras arquitectónicas más impresionantes para mi vista, una planta de deshechos que ejerce al mismo tiempo de pista de esquí en plena capital de Copenhague. ¿No me crees? Se llama Copenhill.

A parte de la arquitectura social y sostenible, que daría para otro post, lo primero que noto y que mucha gente dice es que los daneses son ordenados. Y no se equivocan.

En el trabajo los roles, actividades y tareas tienen mucho sentido. Es obligatorio facilitar comida en las oficinas, cumplir un horario de 37 horas semanales, seguro médico y otra serie de beneficios.

Las personas son puntuales y directas a primera vista. No se andan por las ramas, pero están abiertos a escuchar las objeciones y a ser muy sociales una vez se ha establecido una conexión inicial.

Las calles están limpias, las casas tienen materiales sobrios pero de buena alidad y la arquitectura tiene mucho estilo. La ciudad está hecha por y para el ciudadano de a pie. Hay un gran sentimiento de comunidad en esta sociedad, seguramente el frío del invierno incita a juntarse para sobrellevar la climatología.

¿En qué saca sobresaliente Dinamarca?

De los cinco países nórdicos, Dinamarca es el país que más me llama la atención por las siguientes razones:

  • La movilidad. La gente está muy concienciada en el uso de la bicicleta. Ciudad plana y pequeña, ideal para olvidarme de atascos y transporte público.
  • La sostenibilidad. Dinamarca está a la cabeza de países con un compromiso serio en materias de consumo responsable y alternativo al consumo de materias fósiles. Para 2025 tienen planeado usar 0% carbón.
  • Hygge. Definido como: “Calidad de un momento que se produce a causa de la sensación de satisfacción y bienestar”. Es una palabra danesa de la que no tenemos una traducción equivalente. Hygge no es algo que se pueda comprar ni tocar; es más bien el sentimiento que tenemos al disfrutar de un momento. Últimamente este término ha sido prostituido al ser utilizado como algo que se puede comprar. Hygge es, en resumidas cuentas, el sentimiento de estar relajado.
  • Ambiente progresista. La innovación se toma muy en serio y se buscan siempre nuevas formas de fomentar el desarrollo de la sociedad, la arquitectura, el consumo o el entretenimiento.
  • Conciliación laboral. Aquí se toman muy en serio las 37 horas semanales por ley. Ver las oficinas vacías a las 5 de la tarde es la regla ya que es la hora en la que empieza la vida personal. Los daneses están orgullosos de ello. La eficiencia y puntualidad hacen que este equilibrio funcione.
  • Educación. Aparte de ser gratuita y que incluso te paguen 800 euros mensuales en cursos superiores, lo que más me llama la atención es el estilo de la educación. Se fundamenta en la capacidad de resolver problemas en desarrollar el pensamiento crítico de los estudiantes. Este tipo de educación es contario a sistemas basados en a habilidad de memorizar hechos.
  • Janteloven. Significa en danés <nadie es mejor que el otro>. Es clave para la cultura danesa compartir la mentalidad de que todos son aceptados e iguales.

Lo peor de Dinamarca

¿No todo es bonito en la vida no?

  • El clima. Como cualquier país nórdico, el invierno es oscuro y frío. Apenas se ve el sol durante seis meses y eso para las personas que venimos de sur es algo que se sufre mucho mucho.
  • El coste de la vida. Es uno de los países más caros, por lo que un empleo mal remunerado o pocas horas hacen complicado vivir decentemente.
  • Hacer amigos. Paradójicamente, en el país más feliz del mundo es donde mas difícil se hace conocer gente. Los daneses no hablan con extraños. Son reservados y no es que  busquen nuevos amigos, suficiente tienen con mantener los círculos de amistades que ya han formado desde la infancia.

Siempre van a existir dificultades en nuestra vida, por lo que una solución es buscar y tener el tipo de problemas que uno quiere. Repasando los pros y contras de Dinamarca, he decidido contar con este tipo de inconvenientes y a cambio poder disfrutar del resto de puntos postivos.

Estoy muy contento de tener una oportunidad como ésta y espero sacar mucho jugo de esta experiencia. Sin duda, publicaré contenido con mucha influencia de este país nórdico.

Una ciudad cargada de ambiente y un estilo de vida muy innovador, perfecto material de inspiración para este espacio. 😀

¿Has estado en Dinamarca? ¿Quieres compartir algo interesante con nosotros? Cuéntame en los comentarios.

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