¿Estás dispuesto a renunciar a lo que has ganado para perseguir nuevas y mejores metas?

Más no significa que algo sea necesariamente mejor. Conseguir más de algo en búsqueda de satisfacción es una muestra más de lo gran equivocados que estamos a la hora de avanzar en nuestra escala de bienestar personal. Sacrificar las comodidades que nos hemos ganado a pulso para apuntar a metas más ambiciosas es el proceso que denomino como downgrade.

Renunciar y cosechar para sembrar y triunfar

Desde que aprobé el permiso de conducir motocicletas siempre soñé con tener una Kawasaki Z750, la moto con las características de funcionalidad y diseño que más me fascinaban por entonces. El plan inicial era aprender con otras motos de menor cilindrada mientras aprendía a conducir y esperaba paciente a cumplir mi pequeño sueño para más adelante.

Después de varios años y de haber tenido tres motos llegó el momento de disfrutar de la recompensa y rodar por las calles con mi flamante “negra”, el apodo con el que llamaba a mi motocicleta. Había conseguido algo que me encantaba y no tenía ningún motivo para prescindir de todas las ventajas que me aportaba.

Sin embargo, para iniciar una nueva etapa en mi vida tomé la decisión de desprenderme de ella y de otras comodidades de las que gozaba en mi día a día para pasar a vivir con otro tipo de recursos. Esta alternativa, para que quede claro, no tiene por qué ser necesariamente peor. No vendí la moto para ser más ecológico (aunque habría sido un buen pretexto) sino para moverme en bicicleta y disfrutar de todos los beneficios que acompañaban a este cambio.

Renunciar a algo que es bueno, que te gusta y funciona es necesario en aquellos momentos en los que te planteas redirigir tu camino o empezar uno totalmente nuevo con el foco puesto en alcanzar nuevas y más ambiciosas metas.

Seguramente hayas pasado por este proceso anteriormente, pero si estás bloqueado en este momento, este post puede ayudarte a entender el proceso, las motivaciones del cambio y los obstáculos que se presentan en el camino ¿Estás interesado en saber más? 

Posibles causas de acabar justo donde no quieres. La inercia y la sociedad

<<Más es mejor>> es la premisa con la que hemos sido programados desde nuestra infancia. Tener más y obtener más es la tendencia ascendente de mejora que hemos asimilado desde que eramos pequeños. El patrón de comportamiento siempre ha sido:

  1. Trabajar más para ganar más dinero y aumentar más nuestro poder adquisitivo.
  2. Vivir en una casa más grande para tener muebles más grandes con los que llenarla, almacenar más cosas e invitar a más personas para cenar.
  3. Tener más ropa para poder vestir más combinaciones y no repetir el mismo modelo continuamente.
  4. Rodearnos de más amigos para tener más diversión, contar con más planes y disfrutar de muchas experiencias sociales.

Este proceso ascendente que perseguimos tiene también desventajas asociadas para cada uno de los casos anteriores. Dando respuesta a la lista anterior sería:

  1. Tener menos tiempo y menos energía para disfrutar lo que realmente te gusta hacer en tu tiempo libre.  
  2. Reducir tu capacidad de ahorro, tener menos control sobre las millones de cosas que tienes en tu vivienda. 
  3. Para que al fin y al cabo siempre acabes usando la misma ropa.
  4. No profundizar en ninguna de las relaciones y perder la oportunidad de alcanzar un grado de afecto, confianza y lealtad a través de una amistad épica.

Como puedes comprobar, a veces más es menos. Como también puede ser que menos de algo se convierta con el tiempo en más y mejor, por muy contradictorio que suene este acertijo. Es evidente, existen dos razones para renunciar a algo que ya tenemos. La primera sería liberar recursos y la segunda alcanzar un objetivo totalmente diferente al que nos estamos dirigiendo. En cualquiera de las dos opciones estaremos pasando por un proceso llamado downgrade.

Definición de Downgrade

¿Qué significa exactamente este término? ¿Por qué sacrificar lo que tanto nos ha costado conseguir?

Primero, para entender este proceso y la palabra downgrade será más fácil comenzar con la definición de la palabra opuesta, upgrade.

Según Cambridge : To improve the quality or usefulness of something, or change it for something newer or of a better standard.

Lo que en castellano sería mejorar la calidad o utilidad de algo para hacerlo mejor. Si extraigo este término del inglés, es porque no existe en mi opinión una traducción que explique este término de forma precisa. 

Ahora que entendemos el significado de upgrade, es fácil entender que downgrade se trata justo de todo lo contrario. Significa perder calidad o utilidad mediante el sacrificio de algo bueno en tu vida para posteriormente dirigirse hacia un resultado nuevo y/o diferente.

El proceso y su explicación de forma gráfica

Mientras que permanecer en una mejora constante de nuestras condiciones sin importarnos la calidad de nuestra realidad nos dirige a conseguir resultados mediocres, el proceso de diseñar un objetivo mediante un proceso consciente nos ofrece una mejora sustancial que sería imposible de alcanzar sino apostamos y arriesgamos por el cambio.

En el primer caso vamos mejorando nuestras condiciones mediante una cadena de decisiones que tomamos con la inercia. Vamos mejorando ciertas circunstancias hasta que paramos para pensar cómo hemos llegado aquí y preguntarnos hacia dónde nos dirigimos exactamente. 

Como puedes observar en la gráfica, la realidad es que incrementas la calidad de tus objetivos de forma regular al mismo tiempo que fijas un techo de forma inconsciente a mejores alternativas. De este modo mantienes una tendencia de supuesta mejora constante sin darte cuenta de la dirección y a la velocidad de hacia donde te diriges.

Las motivaciones de estancarnos en este planteamiento pueden ser entre otras cosas la satisfacción instantánea, evitar el cambio, la influencia del colectivo que nos rodea o la misma inercia que llevamos. 

La alternativa es que para alcanzar los objetivos que realmente deseas es necesario en muchos momentos renunciar a la situación actual que tanto te ha costado conseguir. Tan simple y complicado como esto. Se trata de renunciar momentáneamente a nuestra situación actual a cambio de dar un salto mayor hacia lo que realmente queremos.

De cualquier otra forma sería prácticamente imposible pivotar hacia un escenario ideal en caso de seguir manteniendo una mejora constante a base de upgrades.

Motivaciones para empeorar y ejemplos prácticos

Para mejorar una situación determinada te animo a sumergirte en este proceso con el fin de avanzar hacia donde quieres y evitar la tendencia de perseguir más de algo sin tener en cuenta las consecuencias que conlleva este planteamiento inicial. Más inteligente es someterse a un proceso de downgrade en aquellos momentos en los que la situación lo requiera. 

Sin duda merece la pena en algunos momentos de la vida “empeorar” tu situación para alcanzar otras metas. En mi caso, vender la moto me ha permitido liberarme de un coste adicional, disfrutar de la nueva ciudad en la que vivo de una manera diferente, hacer deporte mientras voy al trabajo, y simplemente disfrutar de la diversión que me da el ir pedaleando por las calles. 🙂

Quizá este ejemplo no sea el mejor de todos para tu caso en concreto pero existen muchos tipos de downgrade. Puede tratarse de:

  1. Trabajar menos horas y reducir tu sueldo a cambio de preparar un nuevo objetivo profesional.
  2. Practicar temporalmente la pobreza como postulaba Séneca para valorar realmente lo que tenemos y agradecer los lujos cotidianos a los que ya no prestamos atención. ¿Sabes que sólo una de cada dos personas en el mundo se puede duchar?  
  3. Reducir las miles de cosas que poseemos mediante el minimalismo material y digital a cambio de menos preocupaciones y máyor control sobre lo que está bajo nuestro poder.
  4. Abandonar suscripciones de servicios para liberar tiempo y distracciones.
  5. Cambiar nuestro coche/moto/casa por otro de menor calidad para bien aumentar tu capacidad de ahorro o reducir los gastos.

Mi próximo Downgrade

En los dos últimos años he estado pensando en abandonar temporalmente mi rol actual en el mercado laboral a cambio de dedicar todo mi tiempo, dedicación y energía a las cosas que realmente me fascinan y motivan. La consecuencia de este downgrade no es ninguna broma, se trata de renunciar a un sueldo recurrente mes a mes, cenar fuera de casa, mantener suscripciones de servicios o disfrutar de vacaciones sin privarme de comodidades del primer mundo.

El salto que persigo está basado en sacrificar estas facilidades para transicionar a un tipo de actividad dedicada al servicio de la sociedad en vez de al beneficio corporativo privado. No veo objeción alguna en bajar unos peldaños de la escalera profesional que llevo años escalando para apostar por una etapa en la que pueda estar sumergido en danisolanas® y dedicar tiempo única y exclusivamente a mis objetivos personales.

Por qué deberías plantearte un downgrade en tu vida

Perseguir downgrades en diferentes momentos de nuestra vida son la oportunidad de ajustar nuestra dirección en la vida y alinearnos con nuestros verdaderos y más auténticos objetivos. Gracias a este tipo de cambio podremos experimentar situaciones desde otro punto de vista y poder valorar las cosas con un pensamiento más objetivo de nuestra realidad.  

La falta de intencionalidad en nuestras vidas y la poca planificación de un futuro hecho a nuestra medida es una realidad que podemos cambiar no sólo para desarrollarnos a nosotros mismos sino como contribución al cambio de nuestra sociedad. Suena muy político pero confío plenamente en el desarrollo humano a través del cambio de cada uno de nosotros.

La ruptura con unas condiciones de vida preestablecidas es difícil de realizar y nadie dijo nunca que fuera fácil. Lo más seguro que pase durante un proceso de downgrade es que las personas que estén a nuestro alrededor mantengan su estilo de vida y sea difícil de compaginar, nos miren con incredulidad ante nuestra apuesta o incluso puedan condicionar nuestra elección. Rodearse de personas que te apoyen será vital para el éxito de este proceso.

No tomar la decisión de arriesgar y cambiar nuestra realidad es más arriesgado que no cambiar nunca y quedarse con la duda eternamente.

¿Estás preparado para asumir el reto y besar la gloria? Si has leído hasta aquí significa que ya estás suficientemente preparado. 

Y tú, ¿Has hecho algún proceso de downgrade recientemente? Cuéntanos más abajo en los comentarios. 🙂

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