Intro: cómo diseñar el roadmap de tu vida

Después de leer decenas de libros de autoayuda y crecimiento personal me he propuesto diseñar de forma consciente el estilo de vida que me gustaría tener. Me fascina pensar en maneras de construir una forma de vivir alineada con mi misión y alejarme así de una actitud reactiva que esculpa mi futuro sin una dirección clara.

Esta es una serie de posts enfocados a cómo diseñar, fijar metas a alcanzar en diferentes momentos de tiempo y facilitar instrumentos para medir el progreso. Esta serie se compone de:

  1. Intro. Cómo diseñar el roadmap de tu vida
  2. Establecimiento de metas y objetivos (Próximamente)
  3. Herramientas de control (Próximamente)

Punto de Partida

Roadmap es un término extraído del mundo de empresa que se basa en construir un plan estratégico en el que se definen objetivos deseados y donde se incluyen pasos específicos y al mismo tiempo necesarios para alcanzarlos.

Alterar la realidad de tu situación actual es posible y está al alcance de tus manos. Es tan simple como diseñar un plan a alto nivel con el simple objetivo de ganar claridad a la hora de tomar decisiones.

Gracias a la claridad que ganas, podrás embarcarte en proyectos concretos a medio y largo plazo mediante acciones que giren en torno a un objetivo común. Te ayudará a eliminar el ruido de millones de estímulos que te alejan de lo que realmente te interesa experimentar en la única vida que tienes. 

Grábate a fuego que no es más importante la velocidad, sino la dirección.

Cuando tienes clara tu misión en la vida te encuentras más relajado en un día cualquiera, te centras fácilmente en los objetivos que quieres alcanzar en diferentes espacios de tiempo y tendrás menos dudas al saber si cada decisión te acerca o te aleja de tu misión.

Diferencia entre misión y visión

La misión se se encuentra a medio camino entre lo que queremos ofrecer a este mundo y lo que queremos recibir a cambio. Es el propósito de por qué y para qué estamos aquí y no se ciñe a un resultado en concreto. Es en definitiva la dirección hacia la que me dirijo.

Si no tenemos una misión clara tendremos incertidumbre, falta de propósito, empleos insatisfactorios y estaremos alejados de nuestra virtudes y talentos. 

La visión la podemos definir como el resultado de tu misión. Se trata de la idea que tenemos de cómo nos gustaría que fuera nuestro yo del futuro. Se encarga de recordarnos los objetivos concretos que nos fijamos y que están relacionados en todo momento con tu misión. 

Eres único, por lo que vacía (con perdón) toda la mierda que has estado consumiendo desde que naciste. Las películas, los miles de anuncios, lo que estudiaste en la escuela, lo que dicen los demás, los convencionalismos… Olvida que eres un ciudadano de este mundo y ponte en la piel del animal desnudo que realmente eres: sin condiciones, sin deseos ni constricciones.

Trata de imaginar qué es lo quieres que alguien lea en la biografía final de tu vida.

No seas vago y típico con una misión tipo: Mi misión es cumplir todas mis metas propuestas, llegar a ser una persona honesta teniendo éxito en todo lo que realice, tener un buen futuro lleno de posibilidades y tratar siempre de aprovecharlas con la mejor actitud posible, contar con mi familia en todo momento y obtener su apoyo por parte de ellos.

No vale.

Necesitas que tu cerebro sude con este ejercicio para encontrar lo que realmente has venido hacer a este mundo. Encontrarlo es una responsabilidad que tenemos firmada en nuestro contrato con la vida.

Viajando del punto A al punto C

Se trata de trazar un camino desde por ejemplo el punto A hacia el punto B con el objetivo de saber qué es lo que tienes que hacer para alcanzarlo. Si no te imaginas el punto B te quedarás toda la vida en el punto A. ¿Te gusta tu situación A o quieres conseguir algo más? Entonces tienes que sentarte y empezar a escribir.

Lo más seguro es que el camino de un punto a otro no sea un camino recto. Habrá baches, atajos, errores y replanteamientos. Puede que incluso durante el trayecto te des cuenta de que al destino que querías llegar era un punto que ni te habías llegado a plantear desde el principio, el punto C.

El plan

He tratado de construir un planteamiento coherente, sencillo y fácil de revisar en cualquier momento. Como siempre suelo decir, no se trata de que hagas el mismo ejercicio de manera idéntica. Como decía Bruce Lee: Adapta lo que sea útil, deshazte de lo que sea inútil y añade lo que es específico y único según tus propias circunstancias.

Es indudable que para diseñar un roadmap de vida necesitas conocerte a tí mismo. No muchas personas se conocen, no es tán fácil observarse desde fuera y entender por qué hacemos lo que hacemos. No es tan fácil el proceso y además nunca uno se conoce por completo. Somos seres ambiguos y volátiles y por tanto el proceso de conocimiento es progresivo, continuo y NUNCA se acaba.

En muchas ocasiones me han preguntado qué me gusta hacer y qué hago en mi tiempo libre y me ha frustrado no saber responder con seguridad, claridad y propósito. Quiero que esta sensación acabe con este ejercicio. Contacta conmigo si conoces una manera mejor de hacerlo. De momento sólo he encontrado el siguiente proceso:

1.Entiende tu pasado. Para construir el futuro es necesario entender el pasado. Sucede exactamente con la historia de la humanidad. Todo lo que surge en el futuro está relacionado con lo que ha pasado hasta ahora. Apóyate en la pestaña de cronología de la brújula para visualizar qué has estado haciendo todos estos años.

2. Lista todas tus pasiones o cosas en las que estás interesado (Se puede agrupar por temáticas). Me gusta especialmente las temáticas de esta web, pero puedes googlear para hacer tu propia lista o fijarte en mi listado. Cuando acabes, agrupa estas pasiones en valores o temáticas. 

3. Realiza un mapa mental de las cosas que consideras más importantes. Primero en un folio de papel y luego pasarlo a limpio y de forma ordenada de la manera que más fácil te parezca.

A continuación, en el proceso de pasarlo a limpio me quedé con el siguiente diagrama:

4. Describe tu día ideal. Imagina que tienes todo el tiempo y dinero del mundo y no tuvieras que preocuparte por nada. ¿Cómo sería para ti un día ideal? Sé lo más específico posible.

5. Hazte las siguientes preguntas:

  • Con qué tipo de personas quieres estar rodeado
  • Dónde quieres vivir
  • Cuánto dinero quieres ganar
  • Qué quieres hacer en tu tiempo libre
  • Qué tipo de persona quiero llegar a ser
  • Qué quieres crear
  • Qué legado quiero dejar  

¿Puede tu misión cambiar con el tiempo?

No debería cambiar drásticamente con el tiempo al igual que un destino no puede cambiar su geolocalización. Lo que sí puede ser susceptible de cambios es la visión debido a que se enfoca más en el cómo y para ello existen varias formas de hacerlo.

Los detalles se transforman con el tiempo y la prioridad que le damos para conseguirlo puede cambiar. No es necesario tener una misión y visión súper específica y concreta de lo que queremos alcanzar, sino un mapa que podamos ver de vez en cuando y recordarnos lo que es más importante para nosotros. 

Como sugerencia, te recomiendo que lo hagas en diferentes sesiones, no en un atracón de un día. Lo más recomendable es espaciar la realización de este ejercicio en el tiempo para que el resultado sea lo más coherente con con lo que realmente queremos y que no esté condicionado por un momento emocional determinado.

Espero que este ejercicio te ayude de alguna forma como lo ha hecho para mí en este momento. Quiero animarte a que luches por lo que realmente quieres conseguir. Recuerda que si mantienes las mismas acciones conseguirás siempre los mismos resultados. ¿A qué estás esperando para diseñar tu misión?

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