Toxificación, la forma de perderse en el océano de la informacion y cómo puedes remediarlo

Buscar información en Internet es una de las mejores formas de  documentarse sobre absolutamente cualquier tema, al mismo tiempo que una herramienta sin fin para acabar más perdido que nunca.

A todos nos pasa en algún momento. Todo empieza a partir de una idea que nos dirige a cinco hechos, luego a una interesante entrevista que tienes que escuchar y por último nos lleva a diez páginas en tu buscador. Siempre existe algo más que buscar.

Este mundo digital en el que vivimos nos abastece con DEMASIADA información de la que podemos llegar a digerir para una mente con capacidades demasiado límitadas para procesarla. 

El proceso lo conocemos. Nos proponemos buscar información sobre un tema determinado y después de numerosas horas, nos saturamos para posteriormente caer en una profunda frustración. Nuestro objetivo de conseguir claridad en un tema se desvanece hasta tal punto de acabar, paradójicamente, más perdidos que en el punto de partida.

¿El resultado de este exceso de información? indecisión, malas decisiones y estrés, mucho estrés.

Parece que siempre queremos buscar la mejor opción, tomar la mejor decisión entre la infinidad de posibilidades existentes. Sólo de este modo nos sentimos parcialmente tranquilos. 

¿Cómo podemos realizar una búsqueda eficiente sin quemarnos? ¿Cuánto tiempo debemos dedicarle? ¿Qué hábitos poner en práctica para encontrar justo lo que necesitamos y pasar a la acción?

Esto es lo que vamos a tratar de averiguar con este post. Que no es fácil tarea. ¡Vamos allá! 

Infoxicación, el nuevo término 

Me gusta el nuevo término acuñado a la sobrecarga de información, la infoxicación. El término es bastante claro en calificar la información en exceso como tóxica.

La censura en el pasado se basaba en prohibir y obstaculizar la muestra de información determinada. A día de hoy, la censura se ha convertido en todo lo contrario, inundar nuestras mentes de información para ahogarnos e incapacitarnos de encontrar la información realmente importante. 

Contar con numerosos volúmenes de información no nos garantiza entender una materia, todo lo contrario. Cuanta más información tengamos, más complejo será el mensaje y la manera de darle forma en nuestra cabeza.

No es lo mismo conocimiento, que información. 

La paradoja de la elección.

Este fenómenos está perfectamente explicado por Barry Swartz en su libro the paradox of choice. Barry nos explica que cuantas más opciones existen a la hora de elegir, más elecciones creamos. A mayor número de elecciones, más factores a tener en cuenta y por tanto más complejidad añadimos a la ecuación. 

Nos mola complicarnos.

Cuando iba al supermercado en Garafía (Isla de Santa Cruz de la Palma), el supermercado contaba con una sola referencia de cepillo de dientes de una marca determinada.

Sin embargo, cuando voy a cualquiera de los grandes almacenes de Madrid y me acerco a la sección de higiene personal, veo la gran cantidad de diferentes tipos de cepillo x las diferentes marcas = decenas de referencias.

Veáse:

  • Cepillos de dureza media
  • Cepillos de dureza suave
  • Cepillo dental postquirúrgico
  • Cepillo de dientes con cabezal ortodóncico
  • Cepillos dentales interproximales
  • Cepillo periodontal
  • Cepillo eléctricos

Supongo que te imaginas dónde tuve menos problemas para tomar una decisión tan banal. La mayor cantidad de opciones reduce nuestra capacidad para tomar una decisión.

Parálisis por Análisis

Llega un momento en el que disponer de tanta información nos bloquea. Este es el efecto “querer beber de una manguera de bomberos”, por si no hay una descripción más visual y descriptiva.

Cuando estamos bebiendo de demasiadas fuentes de información creemos falsamente que estamos aprendiendo, pero al no tomar ningún tipo de acción lo que estamos haciendo realmente es perder el tiempo. 

Esto se transforma en un gran problema de productividad. Nos paralizamos por todas las opciones, opiniones e información en conflicto. Saber limitar el momento en el que accedemos a más información es esencial para obtener materia suficiente para ser digerida.

Contradicciones en la información disponible

Es desconcertante, pero en algunas fuentes verás cómo afirman una cosa y posteriormente descubres que en otro medio están diciendo todo lo contrario.

De repente te encuentras con un medio que publica una noticia donde se afirma que para tener éxito laboral y llegar lejos hay que trabajar 80 horas. La idea se basa en que mientras la gente está durmiendo o divirtiéndose, tú tienes que estar dedicando todas estas horas a tu trabajo o proyecto.

Más tarde, compruebas que en otra publicación se habla sobre la importancia que tiene descansar y desconectar para trabajar de manera óptima. Se explica entonces la ineficiencia que supone trabajar más de ocho horas.

¿A qué debo hacer caso? ¿Cómo puedo llegar a tener una opinión formada sobre lo que estoy leyendo? En estos momentos de dudas, entras en un estado de desconcierto.

En mi opinión, desarrollar el pensamiento crítico es la mejor receta para extraer los principios básicos y esquivar de este modo la información incongruente. Aprender a distinguir lo realmente fundamental y con lo que estamos de acuerdo para construir una opinión formada, es suficiente para no tomar como verdad absoluta cualquier cosa que leamos.

Distracciones

Ya sabes que nuestro entorno está diseñado para captar toda tu atención y que no te desvíes hacia otros estímulos. Nos hemos vuelto incapaces de mantener atención plena. Las consecuencias de este sistema son una pérdida de concentración y una dependencia cada vez mayor por estímulos cortos e instantáneos. Esto es alimento bueno del bueno para las distracciones.

El mundo de Internet ha pasado de ser un lugar al que accedemos a buscadores para encontrar la información que buscábamos, a uno donde somos bombardeados por estímulos en búsqueda de nuestra mermada atención.

Seguramente las personas que vivieron antes de la invención de la imprenta lo tenían mucho más fácil. Leyendo unos cuántos libros habían leído todos los volúmenes de la humanidad. ¡Y además sin tanta distracción!

La información disponible era más limitada y por tanto se basaban en principios. A mi parecer, era más fácil desarrollar el pensamiento porque se enfocaban en su intuición y no en las numerosas fuentes externas con las que nosotros los modernos contamos en nuestra época.

Metodologías, soluciones y advertencias

¿Cómo podemos establecer una metodología a la hora de obtener información y escapar de la toxificación? A grandes problemas, grandes soluciones:

  • Establece un filtro 

Elegir de forma selectiva las fuentes que vamos a consultar de forma recurrente. Omitir fuentes no fiables y consultar siempre información de espacios oficiales y fidedignos es esencial a la hora de extraer datos relevantes. Además, dentro de nuestra búsqueda, no olvidemos la importancia de entrenarnos en la capacidad de separar la información de valor y la trivial.  

Clay shirky “It’s not information overload. It’s filter failure.” 

  • Elige calidad en vez de cantidad

Según MarketingProfs, se escriben más de 2 millones de artículos al día. En un año serían 24 millones y en diez años 240 millones de artículos disponibles en la red. Y esto sólo en artículos, porque la cantidad de posts o información en Webs que se publica cada año es realmente abrumadora. 

Las personas capaces de seleccionar de forma óptima tienen ventaja frente a los que se pierden tiempo saltando de una Web a otra para acabar con conclusiones igual o incluso peores que a las del principio. Si haces caso a todo lo que lees puedes llegar a volverte loco. 

  • Utiliza un método para comparar y procesar

Ya sea en papel, con un excel o con tiza en la pizarra. Dibuja matrices con información, links, pros, contras, comentarios, beneficios, desafíos, ventajas, desventajas, necesidades, etc., para hacer mucho más sencillo el proceso de digestión de la información.

De este modo, podremos realizar un mejor análisis antes de pasar a lo más importante, la decisión y la acción.

  • Escribe el objetivo de la búsqueda en un post-it

Y antes de hacer nada, coloca el post it en un lugar bien visible. Es fácil buscar y acabar en cosas no relacionadas con nuestra búsqueda hasta perder el hilo conductor. No pierdas de vista el objetivo inicial para no dispersarse en la búsqueda.

Céntrate en lo que necesitas saber primero para a continuación aprender otras cosas cuando tengas tiempo y capacidad.

  • Define la línea entre poca información y demasiada información

Para encontrar este punto óptimo ayuda mucho distinguir entre lo que necesito saber y lo que estaría bien saber. Si tenemos claro el objetivo que menciono anteriormente, será más fácil dibujar esta línea en la que entiendes tu momento de saturación.

En caso que encuentres enlaces, información extra o ideas que aparecen como tentadoras, apúntalas para consultarlas sólo y tan sólo al finalizar tu búsqueda.

  • No te dejes llevar por titulares atractivos

Está todo estudiado en este mundo, y los titulares pueden ser sólo ganchos, una fórmula perfecta para atraerte o redirigirte a un artículo donde no encuentres nada de valor.

Internet está lleno de información de baja calidad con el objetivo ya no de informar, sino de ganar céntimos con cada clic en los contenidos. 

  • Crea distancia

Sobre la importancia de frenar el consumo de información y fijar un momento en el que paremos para asimilar el material. Crear distancia en estos momentos para poder digerir y actuar sobre todo lo que ahora sabes. 

Estos momentos son muy necesarios para poder tomar decisiones desde un momento calmado, un momento en el que podemos ver las cosas con perspectiva.

Resumiendo

El mundo está hoy en día inundado de información. Hay un ruido constante en el que es difícil separar lo que nos puede interesar de lo que no nos aporta nada de valor.

Relájate. 

Una vez tomes una decisión, simultáneamente eliminas el resto de las opciones. No hay ningún problema. Avanzar se avanza avanzando. Y lo mejor no tiene por qué ser siempre necesariamente lo mejor para ti.

Me gusta la filosofía de Derek Silvers, donde pregona que lo suficientemente bueno es mejor. Es decir, en vez de buscar siempre lo mejor de lo mejor, quedarse con lo que es suficientemente bueno.

La búsqueda de la perfección tiene un gran coste oculto. Reconoce que más información no es mejor.

Mentalízate de que no puedes saber sobre todo. Busca sólo información que te capacita y empodera para conseguir tus objetivos y sobre todo, que te acerca al conocimiento en vez de a la superficialidad que muchas veces se oculta tras la información.

¿Utilizas algún otro tipo de metodología a la hora de obtener información? Compártelo en los comentarios. 



2 comentarios

  1. Responder
    Astrid 1 octubre, 2019

    Al momento de buscar en la web me gusta definir un tiempo máximo, porque muchas veces, como comentas, reviso sólo los títulos atractivos o me distraigo leyendo otras cosas. En cambio si descanso, puede que la próxima vez consiga la información más rápido.

    • Responder
      Dani Solanas 4 octubre, 2019

      Sin duda Astrid, definir un tiempo de búsqueda es otra de las opciones que tenemos en nuestro arsenal para limitar la búsqueda y hacerla más efectiva. Gracias por comentar 😀

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